середа, 10 липня 2013 р.

MI LLEGADA A REQUINOA

   Llegue a Chile a los 5 años de visita en mis vacaciones de verano (fines de junio 1976 de Chile), como por un mes. Esto se repetiría el siguiente año. En el año 1979 no me quise volver con mis padres a Puerto Rico y me quedé al cuidado de mi tía Virginia Lira y mis abuelos Hernán Lira y Carmen Peñaloza, así como en la casa de mis tíos Alonso Lira y Maria Elisa Contreras y mis primos Janny y Marcelo. Pero también mis amigos eran todos mis primos Lira (Gomez Lira: Roro, Dennis, Loly, Moni y Leo; Brion: Ricardo y Gonzalo; Toño Peñaloza; Acuña: Paula y Memo; Padilla: Pily y Pepa), así como mis amigos Juan Manuel y Renato Mella, Lorena y Lorna Torres, Sapito Corvalán. Al año siguiente, 1980, entre a estudiar en 3º básico a mi querido Liceo San José. Mis padres se vinieron a vivir a Chile y mi madre venía embarazada de mi hermana Patricia. Ese año marcaría mis años maravillosos de niñez y juventud. Mis grandes y lindos recuerdos los tengo en Requínoa y en mi querido Liceo San José. Salí de 4º medio el año 1989. Entré a la universidad y por razones familiares, me fui a vivir con mi padre en Rosario en el año 96, pero seguí visitando a mi familia Lira y a mi querido hijo Ignacio (él nació el 17 de diciembre de 1991) siempre. Nunca he dejado de ir a Requínoa. Mi licencia de conducir siempre la renuevo en Requínoa. Aún estoy inscrito para votar en Requínoa y esas instancias me permiten llegar a la casa de mi abuelo e ir caminando a sufragar, para saludar a todos los que me cruzo en el camino. Me demoro 30 minutos en votar (porque saludo y converso con los integrantes de la mesa) y me demoro medio dia en ir y volver al lugar de votación de tanta gente querida y conocida con quien converso.


  
   Desde que llegue de Puerto Rico, me asustaban con los cuentos del Cerro de la Viuda (el pequeño cerrito que se vé desde el cerro del Abra), en el que vivía un vijito con sus perros y una escopeta. El otro cuento era el de la Monja Roja (arreglaban los baños de las Monjas y una de ellas fue a molestar a uno de los trabajadores y este la empujó cayendo la monja a un hoyo en donde murío. Como su traje era entero blando, se cubrío y tiñó de rojo. LA monja pena en el colegio moviendo las cortinas de los baños (no sé si ya las cambiaron por puertas).

   Cuando niño me gustaba jugar con mis primos y amigos en el Parque al frente de la casa de mi abuelo. Era bien grande y se podía jugar a la escondida, jugar futbol todo el día y comer ciruelas en sus árboles. También era entretenido jugar en la plaza, andar en bicicleta y jugar a los flippers con mi querido primo Memo. A veces, escondidos jugábamos en la estación. Tomar helados donde la Yoli. Ir al cerro del Abra en bici. Jugar a los saltos en las chancherías del tío Pepe (papá del Toño Peñaloza. Jugar a los vaqueros en los sacos de porotos en la bodega de mi abuelo (Hernán Lira).


   LUIS UBILLA LIRA





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